31 de enero de 2012

Encuentro Predestinado Cap2

Autora: Lobanako


CAPITULO 2


Himeko no podía moverse, la extraña chica de pelo azul también había quedado en shock, después esta la había llamado por su nombre y algo se había removido en el interior de Himeko, reconocía esa voz, era la voz de la sombra que aparecía una y otra vez en sus sueños, pero había algo mas era un sentimiento muy intenso, algo que le golpeaba el corazón con fuerza, no supo el porque pero se lanzo a sus brazos y la chica la rodeo tratando de darle consuelo, entonces se dio cuenta de que estaba llorando, la gente había terminado de cruzar la calle y solo quedaban ellas dos en el paso de peatones, entonces la chica de pelo azul la apartó lo suficiente para mirarla a los ojos.

-Himeko....

La chica rubia había quedado paralizada por esos eléctricos ojos azules, sin darse cuenta de que poco a poco acercaba mas y mas su rostro al de ella, cuando entonces, el trafico volvió a la normalidad ignorando a las dos chicas y un enorme camión avanzó veloz hasta ellas, no se dio cuenta de su presencia hasta que le fue imposible parar a tiempo, todo ocurrió muy rápido, pero Himeko fue consciente de todo. La chica de pelo azul trató de empujarla rápidamente para sacarla de en medio pero alguien se le adelantó una sombra cruzó por delante de Himeko empujándola al suelo, ella seguía mirando hacia la otra chica, la cual a una velocidad increíble saltó apartándose de la trayectoria del camión. Himeko alzó la vista hasta su salvador y un intenso rubor cubrió su rostro. Soma Ogami la había salvado, los coches se detuvieron de nuevo y todo el mundo se amontonó a su alrededor, el hombre del camión salio corriendo para ver si la chica estaba bien, pero la mente de Himeko solo podía pensar en la otra chica, así que salio corriendo y fue hacia donde la vio saltar, pero o había nadie, le preguntó al conductor del camión si la había visto, pero el hombre negó con la cabeza.

-eres a la única a la que vi antes de frenar.

Soma la apartó de la multitud, al parecer la había seguido cuando salió del cine, Mako-chan también apareció entonces y los tres fueron hasta un parque cercano para hablar sobre lo ocurrido.

-Yo no vi a la otra chica cuando te empuje...
-Pero... Pero...

Mako-chan también intervino en la conversación.

-¿Podrias describirme a la chica que viste?
-Alta, figura perfecta, pelo largo azul, ojos... ojos.....

Himeko volvió a recordar esos ojos, la manera en la que la habían hipnotizado, tan hermosos... Fue entonces cuando lo supo, no podía haber sido su imaginación, estaba segura de que sintió el calor de sus brazos cuando la abrazó y el latido de su corazón cuando lloró en su pecho, tenia que encontrarla, ella estaría en algún lugar y aunque le costase la vida la encontraría, no entendía el porque de esa necesidad de encontrarla pero era lo bastante intensa como para arrasar con cualquier otro pensamiento coherente, se levantó decidida del banco en el que se encontraba y sus amigos la miraron sorprendidos, cuando entonces Himeko calló al suelo.

-Ay...

Al parecer cuando Soma la empujó se torció el tobillo, sus amigos la llevaron al medico rápidamente, afortunadamente no era nada grave, solo le pusieron un vendaje y en un par de días estaría bien, Soma se ofreció para cuidar de ella hasta que se recuperase y también para poder vigilarla y que no hiciera ninguna tontería, así que el y Himeko se fueron hacia su casa, durante el trayecto era evidente que la chica estaba mas que avergonzada, ya que su rubor era evidente incluso con el casco, se agarraba a Soma tímidamente y eso hacia que el su ruborizara también, cuando llegaron los dos estaban completamente rojos y evitaban mirarse, antes de que Soma abriera la puerta alguien se le adelantó.

-Vaya Soma, así que esta es la chica de la que me has hablado por teléfono, no me habías dicho que era tan guapa-El joven de pelo castaño se inclinó y besó la mano de Himeko haciendo que esta pareciera un semáforo en rojo.
-Yukihito...-dijo Soma llevándose la mano a la cara- Kusurugawa-san, este es Yukihito, el asistente de mi hermano.
-¿Asistente?
-Si, mi hermano es el sacerdote del templo de la sacerdotisa lunar y solar, pero eso son solo viejas leyendas, no te preocupes.

Un hombre de pelo largo apareció también por la puerta.

-No deberías decir esas cosas Soma, la leyenda es cierta y nuestra familia lleva generaciones protegiendo ese templo.
-Lo siento Kazuki nii-san

El hombre vio entonces a Himeko.

-Tu debes de ser Kurusugawa-san, yo soy Kazuki Ogami, el hermano mayor de Soma, me ha contado lo ocurrido por teléfono, por favor, siéntete como en casa-dijo ofreciéndole pasar.

Kazuki Ogami le enseñó la casa a Himeko hasta que finalmente llegó hasta su habitación, esta daba a la parte de atrás de la casa, por la cual se veía un largo camino que se perdía entre los arboles, Kazuki que vio el rumbo de su mirada se lo explicó:

-Ese camino lleva hasta el templo, no se permiten las visitas ya que es un lugar sagrado, solo yo y las sacerdotisas podemos pasar allí.
-¿Alguna vez ha visto a alguna sacerdotisa?
-No, pero mis antepasados si, desde siempre, mi familia ha tenido la obligación de cuidar de ellas y prepararlas para su combate contra las fuerzas de la oscuridad.
-¿Y cuando han pasado esas cosas?
-Cuando el templo de la luna era destruido.

Himeko volvió a quedar en shock, por un momento volvió a revivir su sueño, sacudió su cabeza aturdida y vio que Kazuki la miraba fijamente.

-Estarás agotada, sera mejor que descanses.
-Si...

Himeko entró a la habitación y se sentó en la cama, anochecería dentro de poco y estaba realmente cansada, al principio se tumbo en la cama para poner en orden sus pensamientos pero poco a poco el sueño la fue hundiendo en su mundo con sus dulces brazos.



Todo estaba a oscuras a excepción de la enorme Hoguera que ardía entre ellas, llevaban horas intentándolo pero siempre fallaban, esta ultima vez un fragmento de la espada salió volando directa hacia ella, pero la otra chica la salvó empujándola, habían fallado otra vez, Himeko corrió hacia la otra chica, su hombro estaba sangrando. Por mas que lo intentaban siempre fallaban, la otra chica evitaba mirarla a los ojos, sabia que era su culpa, en el fondo de su corazón sabia lo que pasaría si la invocación salia bien, pero Himeko no se dio cuenta de eso, la otra chica la miró por fin, estaba sonriendo.


-No te preocupes, todo saldrá bien, Himeko...




Himeko despertó llorando de nuevo, había vuelto a soñar con esa chica, su corazón latía salvajemente y cada uno de sus latidos le daba otra oleada de dolor y sufrimiento, una angustia que casi rozaba el dolor físico, la chica rubia decidió salir a pasear para tratar de calmarse, cuando se encontró de frente al camino, sus pies cobraron vida solos, el vendaje, que se había aflojado por las vueltas que había dado mientras dormía, se deslizó suavemente de su tobillo y quedó atrás mientras la chica avanzaba decidida, no era consciente de lo que hacia, actuaba de forma involuntaria, subió unas largas escaleras en la piedra y llegó hasta la puerta del templo, se llevó la mano al pecho y entró, todo estaba completamente oscuro, cuando sus ojos se acostumbraron, pudo ver un enorme hoyo para hogueras en el centro de esa habitación redonda, había varias antorchas a su alrededor pero estaban apagadas, avanzó un poco mas y vio un pequeño altar al final de unos pocos escalones, subió decidida pero se paralizó al ver lo que tenia delante, eran restos de unas espadas rotas, sus restos aun se esparcían por los alrededores, entonces una fuerte ráfaga de viento apareció por sus espaldas y todas las antorchas y la hoguera se encendieron mágicamente.

-Himeko...

30 de enero de 2012

Encuentro predestinado Cap.1

Autora: Lobanako


CAPITULO 1



Himeko Kurusugawa se agitaba entre las sabanas, estaba teniendo un sueño inquietante... De nuevo se despertó entre jadeos y sudor, le había vuelto a pasar, llevaba meses soñando lo mismo.

-¿Que me esta pasando?

La chica rubia se levantó y fue hacia la ducha, mientras dejaba el agua caer recordó las escenas que vivía en sus sueños.

Un templo se alzaba imponente sobre la luna, y unas largas escaleras se encontraban ante ella, Himeko comenzaba a subir lentamente, sentía como con cada paso su corazón se aceleraba mas y mas... al llegar a la entrada vio dos grandes puertas de madera, ella posó su mano delicadamente sobre un de ella y entonces las lágrimas desbordaron sus ojos, era un dolor extraño, sentía como una parte de ella muriera por dentro, el dolor se intensificó, trató de alejarse de la puerta pero no podía moverse, estaba paralizada, solo quería llorar y salir de allí, algo le decía que huyese de ese lugar que tanto daño le producía, entonces su mano se soltó de la puerta y cuando se dio la vuelta para salir corriendo, una fuerte corriente la golpeó en la espalda, las puertas se estaban abriendo, miró hacia atrás y vio un gran resplandor y una figura difuminada entre ella, no podía ver quien era, pero su llanto se intensifico, entonces la sombra pareció acercarse a ella.


-Himeko...


Siempre despertaba en el mismo momento en el que escuchaba como esa sombra la llamaba, tenia una voz muy dulce, parecía de mujer, pero a pesar de resultarle tan familiar no podía recordar quien era, decidió dejarlo pasar y relajarse con la cálida ducha, cuando ya estuvo vestida se dirigió de nuevo a su cama, se sentó en ella e inconscientemente se llevó la mano al cuello, allí tenia un collar con una pequeña concha rosa, cada vez que se sentía inquieta lo agarraba de forma inconsciente. Salió de sus pensamientos cuando una voz llamó a la puerta.


-¿Himeko? ¿Estas ya lista?


Era Makoto Saotome, su mejor amiga.

-Si Mako-chan, pasa.

La enérgica chica de pelo cortó entró con su característica sonrisa en el rostro.

-Venga Himeko, hoy no tenemos clases, ¿Te apetece ir al cine?
-Claro.

Las dos chicas se marcharon de la habitación y empezaron a caminar por los pasillos rumbo a la salida.

-Oye himeko, ¿Te ocurre algo? tienes mala cara.
-No es nada Mako-chan.
-¿Has vuelto a tener ese sueño verdad?
-...
-Sabes, creo que deberías ir a algún tipo de experto en los sueños, tal vez te diga cual es sus significado.
-No creo en esas cosas Mako-chan, prefiero no darle importancia.
-Como quieras.

Las dos chicas siguieron caminando juntas hasta la salida del centro. por suerte gozaban de las libertades características de estar en ultimo curso, por lo que podían salir y entrar cuando quisieran. En la parada del autobús Himeko volvió a sumirse en sus pensamientos y se mantuvo así hasta que llegaron a la cola de la taquilla del cine.

-¿Me estas escuchando Himeko?
- ¿Que?
-Lo suponía... te estaba preguntado sobre que película querías que viéramos.
-La verdad es que no se Mako-chan, la que escojas tu estará bien.

Makoto se encogió de hombros y pagó las dos entradas, las dos chicas entraron entonces en el cine y se pararon delante de la sala.

-Parece que aun no ha empezado la película Himeko, espera aquí mientras yo voy a comprar las palomitas.
-De acuerdo Mako-chan

La chica de pelo corto se fue dejando a Himeko sola delante de la puerta, se empezaba a sentir incomoda cuando una voz masculina sonó a sus espaldas asustandola.

-Lo siento Kurusugawa-san, no pretendía asustarte.
-No tiene importancia Ogami-kun (dijo sonrojándose)
-¿Has venido sola?
-no, he venido con Mako-chan, ¿y tu?
-yo he venido con mi clase de la universidad-dijo señalando a un grupo de chicos que esperaban en la sala de en frente.
-Ya veo...
-Veras Kurusugawa-san, me preguntaba si... si alguna vez podríamos venir juntos, tu y yo al cine...
-Yo esto... supongo que si
-Bien, entonces ¿te parece bien que el Domingo que viene te pase a recoger?
-Claro Ogami-kun.

Uno de los amigos de Soma Ogami pasó por detrás de el y le empujó para tratar de acercarle mas a Himeko, pero al parecer no midió bien sus fuerzas ya que este cayó justo encima de ella con sus labios rozándose levemente, Soma se levantó rápidamente y trató de ayudar a Himeko a levantarse, pero esta se levantó sola y salió corriendo hacia la salida, estaba llorando.

Himeko corría todo lo que podía, ese beso había echo que algo en su interior sufriera, y no pudo soportarlo, no entendía porque ya que Soma había sido su amor de la infancia y era evidente que el sentía algo por ella, pero su corazón empezó a doler, y sus ojos lloraban por voluntad propia, corrió hasta alejarse del cine, y cuando vio que por fin se encontraba entre toda la gente se tranquilizó decidió que daría un par de vueltas mas antes de volver, se paró en un semáforo y cuando este se puso en verde cruzó junto con el resto de la gente, había un parque por allí cerca, tal vez se sentaría un rato hasta que se sintiera mejor, en mitad del cruce se paró de golpe, sentía algo raro, no podía explicarlo, era como si su corazón se hinchase de felicidad, buscó con la mirada aquello que necesitaba y lo encontró delante de ella, era una mujer muy hermosa, de largo pelo azul y mirada penetrante, también ella pareció quedarse paralizada cuando la vio, ambas estaban ahí paradas, una delante de la otra sin poder moverse, sin poder reaccionar, hasta que por fin la chica de pelo azul lo hizo.

-Himeko....

La chica rubia no supo el porque empezó a llorar desconsoladamente, ni tampoco el motivo de porque se lanzo a esos brazos que la abrazaron  tratando de darle consuelo.

6 de enero de 2012

La magia de la navidad (ONE SHOT)

Autora: Lobanako


Era navidad y el Fuuka Gakuen estaba cubierto de nieve, la mayor parte de los estudiantes estaban en casa de sus familiares, otros en cambio, no tenían con quien pasar la navidad y se quedaban en el colegio. Natsuki paseaba por los ahora helados jardines del colegio sumida en sus pensamientos, ultimamente apenas podía dormir por culpa de Shizuru, aun no se le había declarado, pero no sabia si debía hacerlo, estaba muy confusa y no quería arriesgarse a tener una relación con ella y luego darse cuenta de que fue un error, no podía permitirse el lujo de perderla, era tan difícil... tanto pensar le estaba produciendo dolor de cabeza, los bancos estaban cubiertos de nieve así que decidió salir fuera a dar un paseo, fue a buscar su moto y con cuidado condujo hasta la ciudad, enseguida se arrepintió de haberlo echo, todo estaba cubierto de luces, las familias paseaban felices, los niños cantaban villancicos... por un momento Natsuki se sintió muy sola, le hubiese gustado poder tener alguien con quien pasar la navidad, pero Mai, Mikoto, Reito, Tate y Shiho estaban en el cuarto de la pelirroja cenando en ''familia', con los demás no se llevaba lo bastante bien como para pasar la navidad con ellos, y Shizuru... Bueno, no sabia que planes tenia Shizuru pero no quería meterse en ellos. Natsuki pasó horas paseando por la ciudad hasta que poco a poco la gente fue desapareciendo de las calles, se marchaban a sus casas, Natsuki se sentó en un pequeño parque apartado y se perdió en sus pensamientos mientras contemplaba las estrellas, de repente una enorme bola de nieve impactó contra su cabeza, una risa maligna es escucho detrás de ella.

-Vaya Kuga, ahora no pareces tan peligrosa-dijo Nao mientras se retorcía de risa en el suelo-
-Nao...

Natsuki se levantó y fue tras ella, tras una larga y fría batalla de bolas de nieve las chicas decidieron sentarse a descansar.

-¿Que haces aquí tan sola?-le preguntó Nao-
-No es asunto tuyo...
-Ya veo.. parece que no tienes con quien pasar la navidad...

Natsuki estuvo apunto de lanzarle una mirada asesina pero vio que la expresión de Nao era triste.

-Yo tampoco tengo ningún familiar, he ido a visitar a mi madre, pero aun no ha despertado del coma, los medico dicen que seguramente pronto despertara, pero no he podido evitar sentirme sola y había salido a pasear cuando te vi sentada e indefensa en el banco.
-Yo... tampoco tengo con quien pasar la navidad, todos están felices y en compañía y no quiero ser una carga para ellos.
-¿Y que me dices de Fujino?
-Natsuki se ruborizó levemente- No se donde esta Shizuru, pero supongo que ya tendrá sus planes y tampoco quiero ser una carga para ella...
-¿Acaso les has preguntado a ellos si les molestas? Eres una idiota Kuga...
-¡¿Como?!
-Tu te crees que estas sola, pero no te das cuenta de que en realidad tienes buenos amigos en los que apoyarte, eres tu la que se aparta de ellos, estoy segura de que cualquiera de ellos estaría encantado de estar contigo en estas fechas... No sabes las suerte que tienes...
-...

Natsuki se quedó meditando sobre lo que le acababa de decir Nao, tenia razón, no estaba sola, tenia a sus amigos, entonces se levantó y cogió a Nao de la mano.

-¿A donde me llevas?
-Vamos con nuestros amigos

Nao pareció sonrojarse pero no dijo nada mas, juntas caminaron hasta la moto de Natsuki y volvieron al Fuuka Gakuen, fueron hasta el cuarto de Mai y llamaron tímidamente a la puerta, Mikoto les abrió la puerta y se lanzó encima de Natsuki.

-¡Mai! ¡Natsuki ha venido!

Maii salió a la puerta y recibió a las chicas cálidamente, dentro saludaron a Tate, a Reito y a Shiho, nadie dijo nada sobre la presencia de Nao, es mas, pronto la trataron con cariño, pero... a Natsuki aun le faltaba alguien... Mai se dio cuenta y la apartó de los demás.

-Shizuru te ha estado buscando, vino aquí pero le dije que no estabas, tal vez la encuentres en su cuarto.

No necesitó decirle mas, Natsuki salió corriendo hacia la habitación de Shizuru pero cuando estuvo delante de la puerta fue incapaz de llamar, estaba completamente roja y no sabia que le diría a Shizuru cuando la viera, cuando de repente la puerta se abrió y la castaña se apoyó en el marco de la puerta sonriendo.

-Ara, Natsuki, ya me estaba cansando de esperar a que llamaras, llevo un rato viendo como te sonrojas-Dijo Shizuru empezando a reír-
-Yo, esto... ¿Estas sola?
-Si, te estuve buscando porque pensé que tu también estarías sola y que querrías pasar la navidad conmigo.
-La verdad es que me encantaría...
-Pasa por favor.

Natsuki entró tímidamente al cuarto de Shizuru y vio que la mesa estaba preparada para servir la cena, había dos platos, antes de que Natsuki preguntara nada, la chica de pelo castaño le respondió.

-Sabia que al fina vendrías, así que puse mi mejor esfuerzo en preparar la cena para las dos, no es nada del otro mundo, pero espero que te guste.

Aquellas palabras conmovieron a Natsuki, la cual solo fue capaz de asentir y sentarse en la mesa, la cena fue tranquila, la peliazul enseguida perdió la vergüenza y se sintió cómoda con la otra chica, hablaron sobre los estudios, las calificaciones y sobre que harían en las vacaciones, Shizuru se sentó al lado de Natsuki y empezó a masajearle los hombros, al principio la otra chica estuvo muy tensa, pero pronto las cálidas y suaves manos de la presidenta del consejo estudiantil lograron calmarla.

-Tienes los hombros muy tensos Natsuki.
-(murmullo inaudible)
-Ara Natsuki, no te quedes dormida mientras te hago esto-dijo pasando sus manos de los hombros al cuello-

Shizuru empezó a masajear el cuello de Natsuki lentamente, con mucho cuidado, presionando suavemente detrás de las orejas de esta, la peliazul pronto empezó a sonrojarse y no notó que la otra chica poco a poco fue acercando su cara a su cuello, hasta que esta soltó un suspiro cálido al lado de la oreja de Natsuki haciéndola gemir, Natsuki se apartó rápidamente de la castaña mientras esta empezaba a reír, como venganza, la peliazul la tumbó en el suelo y mientras con una mano sujetaba por las muñecas a Shizuru, con la otra empezó a hacerle cosquillas, las risas de la otra chica aumentaron de intensidad hasta que de repente y con gran agilidad empujó a Natsuki y se tumbó encima de ella, le sujetó ambas manos y sus rostros quedaron a escasos centímetros, pero para la sorpresa de esta, fue la peliazul la que se lanzó a por sus labio, ambas empezaron a rodar tratando de entrelazar sus cuerpos mientras sus besos se volvían mas apasionados, ninguna de las dos eran dueñas de sus cuerpos, se habían entregado por completo a un deseo, una necesidad y un amor que llevaban mucho tiempo reprimiendo, sin saber muy bien como, acabaron en la habitación y entre las cálidas sabanas y los jadeos de ambas hicieron el amor hasta quedar exhaustas, se quedaron un rato en la cama, mirándose sin decir nada, agarradas de la mano, sus miradas decían todo lo que sentían y con eso bastaba, después se dieron una ducha rápida y fueron al cuarto de Mai, donde las recibieron de forma cálida y pasaron el resto de la noche riendo y en compañía de sus amigos, finalmente Natsuki aprendió que no estaba sola y que nunca mas lo estaría.

Posibles nuevas incorporaciones

Hola!! quiero que sepáis  que aparte de mis historias habituales sobre Natsuki y Shizuru (Mai-Hime/Mai-Otome) tambien añadiré fanfics sobre Chikane y Himeko (Kannazuki no miko) pienso que podría sacarles gran provecho a su historia, espero que os gusten los nuevos fics, aunque eso no quiere decir que deje de publicar historias sobre ShizNat, espero vuestros comentarios. Un saludo: Lobanako

5 de enero de 2012

Detective Kuga Cap.3

Autora: Lobanako


Capitulo 3: Terror nocturno.


Apenas podía moverme, mire una ultima vez a Shizuru, ella parecía aun mas en shock que yo, pero tenia que actuar, rápidamente me subí al escenario y me dirigí hacia Ichida, traté de encontrar su pulso, pero no lo encontré, estaba muerto, me encontraba ante un claro caso de asesinato y empecé a trabajar.


-Atención, escuchadme todos, se ha producido un asesinato, queda completamente prohibida la entrada a esta zona, por favor, marchense a sus camarotes y cierren la puerta con llave hasta que el personal del barco les avise de que el asesino ha sido capturado.


El personal siguiendo mis ordenes empezaron a evacuar el salón del teatro, solo la familia Fujino y algunos camareros quedaron en la habitación, Shizuru se había desplomado y Noriko la abanicaba, Seiji, parecia muy nervioso.


-Ha...Han.. Matado a.. a mi hermano, no puedo estar aquí, necesito tomar el aire, disculpadme.


Su mujer dejó de abanicar a Shizuru y se fue detrás de su marido, Sachiko también fue detrás de ellos, y Saya se quedó mirando como sus hermanos se marchaban parecía tentada de ir tras ellos, pero también parecía que le aterraba salir al exterior, era comprensible. Me acerqué un poco mas y empecé a estudiar el cadáver, el cuerpo de Ichida estaba cubierto de sangre, seguramente murió al instante cuando la Katana le atravesó el pecho, tal vez agonizó durante unos pocos segundos y murió, sin embargo, ni la silla ni el suelo estaban manchados de sangre, alguien había puesto a Ichida ahí para hacerles creer que había sido asesinado en el escenario. Las puertas del salón se abrieron de golpe y Reito apareció completamente lívido, avanzó hasta situarse delante del escenario sin poder moverse.


-No..es posible, Ichida, tenemos que avisar a la policia.


Juliet Zhang se acercó a el y le puso la mano en el hombro.


-Para cuando lleguemos a puerto, el asesino habrá tenido tiempo de borrar todas las pruebas, no podemos llamar a la policía...


Por una parte, sabia que eso era cierto, pero tampoco podían dejar las cosas así, necesitaban la ayuda de un policía. Repentinamente las puertas se volvieron a abrir, una chica joven de pelo negro y trenzas entró con gesto severo y un uniforme policial.


-¿Acaso nadie sabe respetar el escenario de un crimen?-dije yo enfadada-


La chica con cara de gato llegó hasta donde estaba yo con el cuerpo de chida y lo miro, por un momento todos se quedaron en silencio viendo la cara de concentración de la muchacha cuando al fin pareció reaccionar.


-¡¡Es un asesinato!!


Todos quedamos boquiabiertos, yo la cogí de la chaqueta y la levanté del suelo.


-Oye niña, ¿Que te crees que estas..?


No pude terminar la frase ya que la joven con rápidos movimientos me inmovilizó y me puso unas esposas.


-¡¿Niña?! ¡Agente Minagi para ti delincuente!
-¿Delincuente?
-¡si! es evidente que tu has cometido el crimen, si no, no interferirías en mi trabajo.
-¡Yo no soy la asesina!
-¡silencio! tienes derecho a permanecer en silencio, todo lo que diga....
-No me lo puedo creer...


Esa situación era ridícula, me encontraba en el suelo esposada con una niña sentada en mi espalda, la cual decía ser agente de la policía y me acusaba del asesinato del señor Ichida, Shizuru pareció volver en si en ese momento y me miró sin entender bien lo que ocurría. La niña de pelo negro corrió hacia ella y sacó su libretita con el dibujo de un gato negro.


-Usted debe de ser Shizuru Fujino, la hija de la víctima.
-Así es, ¿y tu eres?
-Lamento mis modales, soy Mikoto Minagi, policía secreta, me había infiltrado en el barco para tratar de encontrar al asesino antes de que cometiera ningún delito, pero veo que he llegado tarde, lo siento.
-No tiene importancia... ¿Porque esta Natsuki esposada?


Por un momento no supe si sentirme aliviada o avergonzada, Mikoto se acercó y me señalo de forma satisfactoria.


-¡Es la asesina! la he atrapado cuando intentaba agredirme.
-¡Ya te he dicho que yo no soy la asesina!
-Tiene razón agente Minagi, Natsuki ha estado conmigo todo el tiempo.-dijo Shizuru-
-Por favor llámame Mikoto, entonces, si la chica con cara de delincuente no es la asesina... ¿Quien ha matado a Ichida Fujino?
-se supone que es tu trabajo descubrirlo...-dije yo-
-mmm cierto, en ese caso, ¡¡manos a la obra!! interrogare a todas las personas cercanas a la víctima-dijo mientras salia corriendo-


Dios... esa niña era un GRAN  estorbo, pero yo era una profesional y no podía dejar que alguien así interfiriese en mi trabajo, había un asesino suelto en el barco y tenia que encontrarle antes de que volviera a actuar, vi que Saya estaba especialmente temblorosa y pálida y me acerqué para tratar de consolarla, cuando estuve lo bastante cerca pude escuchar claramente como murmuraba -No puede ser...- una y otra vez, al notar que me acercaba dejo de murmurar y me miró tratando de evitar que leyera sus pensamientos, sin duda era una persona que no sabia mentir, y al parecer ocultaba algo.


-Lamento lo ocurrido señorita Saya.
-No entiendes la gravedad de lo que acaba de pasar...
-¿Disculpe?
-Esa katana... es de alguien de mi familia, alguien que viaja con nosotros en el barco...
-¿De quien es?