3 de febrero de 2012

Encuentro predestinado Cap.4

Autora: Lobanako



CAPITULO 4


Himeko se despertó al notar como los rayos del sol acariciaban su rostro, al parecer se había quedado dormida en esa gran cama, recordó los sucesos del día anterior y se llevó la mano al pecho con tristeza, no estaba dispuesta a olvidar a Chikane, y aria todo lo posible por recordar lo que ocurrió realmente, salió de la mansión y recordó que se marchó de casa de Soma por la noche, seguramente estaría preocupado así que lo mejor seria volver, a mitad del camino descubrió que no le dolía el pie y recordó que anoche tampoco le dolía, decidió no darle importancia y siguió caminando, hacia un día precioso y el sol hacia que su hermosa melena rubia brillase con fuerza,  entonces escuchó el motor de una moto a su lado y se giró, era Soma, tenia cara de verdadera preocupación.

-Kurusugawa...No, Himeko, ¿Donde estabas?
-Lo siento Ogami-kun, no quería preocuparte... Necesitaba salir a pasear y bueno...

Soma vio como la cara de Himeko se ensombrecía y trató de animarla.

-Sabes, esta amaneciendo y a esta hora el cielo se ve precioso desde la playa-Dijo ofreciéndole un casco.

Himeko asintió y montó en la moto con el, Soma iba despacio, disfrutando de la agradable brisa del amanecer, no tardaron en llegar a la playa y ambos bajaron de la moto, caminaron despacio hasta la orilla del mar y se sentaron juntos a ver como las olas acariciaban la orilla.

-Aun recuerdo cuando de pequeños nos reuníamos aquí para escapar de todo-Dijo Soma tratando de sacar un tema agradable de conversación-
-Si, aun recuerdo que juraste que me protegerías de todo...

Ambos perdieron sus miradas en el horizonte, pero el corazón de Himeko se encontraba aún mas lejos, ella no lo sabia, pero la persona que amaba la observaba desde el cielo, aun cautiva en un silencioso templo...

No se dieron cuenta de la presencia que se acercaba a ellos hasta que esta se situó a escasos metros de donde se encontraban.

-Sin duda es un hermoso amanecer... sacerdotisa del sol.

Un escalofrío recorrió a Himeko en el momento en el que escuchó esa voz y las palabras que pronunció, se giró y vio a una mujer, tenia un traje de monja, piel morena y pelo morado, la miraba divertida, Soma se levantó rápidamente y se colocó entre ella y Himeko, al parecer el también había reconocido el peligro.

-¿Quien eres?-Dijo Soma desafiante.
-Soy la hermana Miyako, una simple servidora del señor...
-¿Que es lo que quieres?
-La vida de la sacerdotisa del sol...

Himeko se levantó rápidamente y otro flashback la sacudió

Vosotras sois las sacerdotisas del sol y de la luna, las encargadas de proteger este mundo del orochi, vuestra misión en invocar al gran Ame no murakumo, sois las únicas capaces de hacerlo y de volver a sellar al mal y a sus esbirros.


Las dos chicas se miraron, la chica de pelo azul le agarró la mano, inmediatamente Himeko supo que no estaría sola, que ella la protegería, pasara lo que pasara...


La hermana Miyako miró divertida a Himeko.

-Así que es cierto que has olvidado... bien, así sera mas sencillo-Unos espejos aparecieron a su alrededor y empezaron a brillar-
-¿Por que me haces esto?
-Querida niña, tus dioses te han abandonado, tu sellaste a mi dios, y a cambio renunciaste a ella, tus dioses te han dejado completamente vulnerable, y si yo acabo contigo ahora, no podrán volver a enfrentarse a nosotros, estas sola.

Soma se lanzó a por ella pero uno de los espejos disparó un potente rayo que lo lanzó de nuevo a la orilla inconsciente, Himeko trató de retroceder para evitar a esa misteriosa mujer pero no podía darle la espalda, esta no dejaba de avanzar sonriente. Entonces el cielo se oscureció y un rayó cayó veloz justo delante de Himeko, al desaparecer la brillante luz vio que se trataba de una katana, una hermosa katana de funda y mango rojo, la chica de pelo rubio no se lo pensó dos veces y la cogió y apuntó con ella a Miyako, esta parecía aun mas divertida.

-Tus dioses se han dado cuenta demasiado tarde de que te han dejado desprotegida, ahora tu salvación depende de ti... pero veo que no eres gran cosa, me estas apuntando con el arma que te han enviado sin ni siquiera ser consciente de que esta envainada-Entonces miró al cielo y empezó a reír- ¿Esto es todo lo que podéis hacer para salvar a vuestra querida sacerdotisa?-Volvió a mirar a Himeko- Querida niña, prometo que acabare rápido con tu existencia.

Himeko desenvainó rápidamente la katana y se preparó para el ataque de su adversaria, los espejos de esta empezaron a brillar todos a la vez y lanzaron un potente rayo hacia Himeko, esta alzó su espada para protegerse de ellos y esta los absorbió, Miyako rió mas intensamente y materializó una larga espada delante de ella, rápidamente la empuñó y se lanzó a por Himeko, la cual esquivaba sus ataques y se defendía de ellos de forma automática.

-Veo que a pesar de haber perdido tu memoria, sigues sabiendo como empuñar tu arma, eso me gusta, ara esto mas interesante...por cierto, espero que te gustasen los espejismos que te hice ver, pensé que le añadiría una nota de interés a esto.

Himeko se paralizó un instante, recordó todas las escenas que había visto de ella y de Chikane-chan y el odio empezó a consumirla por dentro.

-Tu... Tu me has echo creer que veía a Chikane-chan, incluso anoche, cuando la vi en su cama, yo era feliz por poder verla aunque me dijera esas cosas tan tristes, pero ahora veo que solo jugaste con mis sentimientos...
-¿Que?, creo que te equivocas niña, yo solo te hacia ver cosas horribles en tus sueños...

No pudo dar mas explicaciones ya que Himeko se lanzó contra ella cargada de furia, se movía instintivamente, ni ella misma sabia como lo hacia, era como si su cuerpo supiera como reaccionar, entonces ganó confianza y empezó su ofensiva, poco a poco hizo retroceder a Miyako, la cual parecía sorprendida por el rumbo que estaba tomando el combate, pero negándose a perder reforzó su ataque, ambas chicas estaban completamente concentradas en la lucha, y las chispas saltaban violentamente entre ellas cada vez que chocaban sus armas, una de esas veces ambas se quedaron paradas empujando sus espadas, negándose a ceder, cuando otra sombra apareció detrás de Miyako, las chicas pararon su combate pero sin abandonar la posición de lucha, la hermana empezó a reír a carcajadas cuando vio quien se acercaba.

-Estas perdida sacerdotisa del sol, no podrás con los dos.

Himeko vio horrorizada al gran hombre que se acercaba, era simplemente gigantesco, de grandes músculos y mirada salvaje, llevaba unas enormes cadenas que manejaba como si no pesaran nada, este cuando se acercó quedó boquiabierto con la belleza de Himeko.

-Vaaaya, que hermosa eres Hime-chan, ya lo había olvidado, menos mal que Miyako onee-san me avisó de que te encontrarías aquí.
-¿Que haces aquí Girochi?-preguntó Miyako aparentemente molesta.
-No pude evitar venir a ver a mi Hime-chan.
-Márchate, tienes otras tareas que atender, debes tratar de reunir a todos los miembros del Orochi rápidamente antes de que esos malditos dioses tengan tiempo de actuar.
-Pero hermana...

Himeko aprovechando que ambos hermanos estaban discutiendo se lanzó a por Miyako, la cual casi no consiguió evitar el ataque de esta, y reanudaron la lucha que habían dejado pendiente, mientras, Girochi hablaba por lo alto.

-Vaya Hime-chan, que gran luchadora eres, por un momento me recuerdas a esa zorra de pelo azul... cuanto me alegré de su muerte.

Aquellas palabras parecieron motivar la furia asesina de Himeko la cual se lanzó de forma salvaje a por Miyako, la hermana apenas era capaz de retenerla y ya tenia un par de cortes, hasta que tropezó y Himeko la atravesó con su katana.

-Maldita...sacerdotisa...volveremos a vernos....

Un rayo de luz apareció encima de ella y la hizo desaparecer. Girochi parecía enfadado.

-Eso no ha estado bien Hime-chan, tal vez deba darte unos azotes como castigo.

El gigantesco hombre avanzó hacia Himeko pero esta estaba paralizada por el miedo y no pudo esquivar las cadenas que este le lanzó, estaba atrapada.


(Con cariño para Maria, prometo que el proximo capitulo os dejara sin aliento jeje)

1 de febrero de 2012

Encuentro predestinado Cap.3

Autora: Lobanako



CAPITULO 3



La sangre se le heló en las venas cuando escuchó de nuevo como la llamaba... era la misma voz, Himeko se giró lentamente esperando encontrarse con esos ojos azules que la cautivaban, pero nuevamente no había nadie, callo de rodillas al suelo, el terrible sentimiento de dolor se había convertido en un enorme vacío, empezó a llorar y se llevó las manos al rostro... cuando una voz llamó su atención.

-Te dije que no vinieras caqui.

Kazuki se acercó y se sentó a su lado.

-¿Has encendido tu el fuego?
-No, todo se ha encendido solo cuando me he acercado al altar...
-Mmmm, interesante... Tal vez... Tengo que hacer unas investigaciones.

Tras decir esto se marchó, dejando a Himeko mas confundida de lo que ya estaba, necesitaba salir a pasear, tomar el aire, alejarse de ese templo, sin duda un paseo por la calle la devolvería a la normalidad,así que volvió a su habitación y se preparó para salir.

Las calles estaban vacías a esas horas de la noche, no se escuchaba gran cosa, los grillos, los gatos peleándose... todo era muy tranquilo y Himeko estaba disfrutando con el paseo mientras se preguntaba que le estaba pasando, camino durante bastante tiempo, pero no se dio cuenta ya que estaba concentrada en sus pensamientos, no sabia hacia donde iba, sus pies caminaban solos. Necesitaba saber quien era esa chica y porque siempre soñaba con ella, también quería saber que relación tenia ella con ese extraño templo, últimamente todo estaba resultando ser demasiado raro, le hubiese gustado llevar una vida normal pero no podía, sentía que le faltaba algo muy importante en su vida, algo que estaba tratando de evitar olvidar, cuando de repente sus pies se pararon solos, inconscientemente había acabado delante de una gran verja, era una gran mansión, pero desde que ella había tenido memoria siempre había estado vacía, pertenecía a una pareja de ricos, pero al morir la mujer el hombre, que no tenia descendencia, se había marchado lejos. Algo le decía a Himeko que tenia que entrar, y empujó la puerta, la cual se deslizó suavemente sin hacer ningún ruido que la delatara, cruzó el gran patio deteniéndose unos segundos a contemplar el gran árbol que había junto a la puerta de entrada y siguió avanzando, subió lentamente los escalones que la separaban de la puerta y esta se abrió sola lentamente, Himeko no dudó y entró dentro de la mansion.

Al entrar tuvo la sensación de que ya había estado allí.

-Esta es Kurusugawa-san, se quedara una temporada con nosotras, así que espero que la traten bien.
-¡Si Himemiya-sama!


Himeko se asustó ante lo real que había sido lo que acababa de ver, fue como si estuviera dentro de sus sueños, se había visto a si misma con la chica de pelo azul, al parecer esa era su casa... Pero era imposible, allí no vivía nadie desde hace años. Himeko siguió explorando la mansión y llego a lo que parecía ser una gran cocina, no pudo evitar acercarse a los fogones y al tocarlos le ocurrió de nuevo.

-Dime Himeko, ¿crees que así esta bien?
-Claro, dime, ¿Te gusta la tortilla dulce?
-Si


Himeko le metió dulcemente un trozo de tortilla a la otra chica en la boca, esta lo probo y le dio el visto bueno, la chica de pelo azul, no dejaba de sonreír, tal vez se imaginase un futuro así...


Cada vez eran mas reales, su visión había sido tan real que realmente creyó estar allí, pero ese era el problema, ella nunca estuvo en aquel lugar, tampoco conoció nunca a la chica de pelo azul. ¿Que le estaba pasando?.

Siguió con su exploración hasta unos enormes baños, eran preciosos, pero estaban secos y vacíos, allí ya no se bañaba nadie.

La chica de pelo azul estaba elegantemente sentada en el bordillo, su magnifica melena azul apenas cubría su desnudez, y una sonrojada Himeko la observaba completamente hipnotizada, la chica de pelo azul era consciente de ello, pero no se movía, solo dejaba que la otra muchacha la observase.


Himeko salió de los baños, estaba levemente sonrojada, esta vez decidió subir por las grandes escaleras e instintivamente fue hacia una habitación, era pequeña, había una pequeña cama a la derecha y un tocador a la izquierda, Himeko se sentó en la cama y miró hacia el tocador.

-¿Estas segura de que no pasa nada Himeko?
-Si eres tu todo esta bien....


la chica de pelo azul sonrió y empezó a peinar dulcemente a Himeko, sus manos se deslizaban suavemente por su pelo, tratándolo como si fuera de cristal, sus manos emanaban mucha dulzura, tal vez, la dulzura que realmente quería mostrar....


Himeko se levantó de nuevo de la cama y salió de la habitación, pero algo llamó irrefrenablemente su atención, una puerta, justo al lado de por la que acababa de salir, fue hacia allí y puso la mano en el picaporte con miedo.


-¡No!


Himeko asustada abrió la puerta y se quedó helada al ver lo que sucedía.

Estaba en el suelo, ella estaba encima, no dejaba de susurrarle cosas dulces, deseos desde lo mas profundo de su corazón, sus manos empezaron a deslizarse por su cuerpo y una parte de ella deseaba que eso ocurriera, pero no así, no de esa manera, la chica de pelo azul seguía hablándole, ahora decía cosas horribles, pero había una nota de amargura en su voz que dejaba ver como su corazón sufria, sin duda le dolía hacerle daño, pero el sentimiento de culpa no era mayor al de querer protegerla, así que no se detuvo.... Al final le decía que siempre la amó, que la amaba por encima de todas las cosas, era verdad sin duda, pero la forma en la que lo decía hacia sentir un gran dolor a Himeko, entonces la chica rubia se incorporó y se sentó en el suelo, tapándose con la poca ropa que le había quedado ilesa, en sus ojos se veía el gran conflicto interior que estaba librando, se negaba a creer que ella le hubiese echo tal cosa, entonces habló.


-Chikane-chan...




Himeko había contemplado horrorizada la escena, pero no había sido eso lo que la había dejado en Shock... sino su nombre.

-Chikane-chan...

Sus ojos estaban a punto de salirse de sus órbitas, tenia la verdad ahí delante, su cerebro se esforzaba por recordar, pero no podía, algo le impedía recordar a Chikane, calló de rodillas y trató con todas sus fuerzas de recordarla pero no pudo, agotada decidió tumbarse en la cama, miraba hacia arriba, y paso algunas horas tratando de recordar, pero no pudo, finalmente se dio por vencida y se tumbó de lado, cuando de nuevo se quedó sin aliento, era ella, la tenia justo delante, estaba tumbada a su lado y la miraba tristemente, Himeko finalmente se decidió a hablar.

-Chi...Chikane-chan?

La otra chica pareció sorprenderse porque supiera su nombre.

-¿Acaso... Acaso me reconoces Himeko?
-Yo... no se quien eres, pero... te he visto varias veces en mis sueños....

Chikane pareció comprender, estaba rodeada por un débil aura casi como si fuera un fantasma.

-Así que te niegas a olvidarme, no te castigues Himeko, debes olvidar, es lo mejor.
-¿Que es lo que debo olvidar?
-Todo, tienes la oportunidad de vivir de nuevo, vive y olvida-Dijo mientras se empezaba a desvanecer lentamente-
-¡No! espera Chikane-chan, ¡No te vayas!

Himeko se echó encima de Chikane y le sujetó los brazos, la chica de pelo azul sonreía de forma picara, pero finalmente una expresión tan triste que rasgaba el alma apareció en su rostro.

-Lo siento Himeko, este no es mi lugar, algún día volveremos a encontrarnos, aunque eso signifique mas dolor para ambas...yo...Te amo Himeko...
-Yo...también te amo Chikane-chan.

Himeko se dejó caer encima de ella y la besó dulcemente, cuando abrió los ojos ya no había nada delante de ella... entonces la chica rubia abrazó la almohada que tenia delante y lloró desconsoladamente toda la noche.

31 de enero de 2012

Encuentro Predestinado Cap2

Autora: Lobanako


CAPITULO 2


Himeko no podía moverse, la extraña chica de pelo azul también había quedado en shock, después esta la había llamado por su nombre y algo se había removido en el interior de Himeko, reconocía esa voz, era la voz de la sombra que aparecía una y otra vez en sus sueños, pero había algo mas era un sentimiento muy intenso, algo que le golpeaba el corazón con fuerza, no supo el porque pero se lanzo a sus brazos y la chica la rodeo tratando de darle consuelo, entonces se dio cuenta de que estaba llorando, la gente había terminado de cruzar la calle y solo quedaban ellas dos en el paso de peatones, entonces la chica de pelo azul la apartó lo suficiente para mirarla a los ojos.

-Himeko....

La chica rubia había quedado paralizada por esos eléctricos ojos azules, sin darse cuenta de que poco a poco acercaba mas y mas su rostro al de ella, cuando entonces, el trafico volvió a la normalidad ignorando a las dos chicas y un enorme camión avanzó veloz hasta ellas, no se dio cuenta de su presencia hasta que le fue imposible parar a tiempo, todo ocurrió muy rápido, pero Himeko fue consciente de todo. La chica de pelo azul trató de empujarla rápidamente para sacarla de en medio pero alguien se le adelantó una sombra cruzó por delante de Himeko empujándola al suelo, ella seguía mirando hacia la otra chica, la cual a una velocidad increíble saltó apartándose de la trayectoria del camión. Himeko alzó la vista hasta su salvador y un intenso rubor cubrió su rostro. Soma Ogami la había salvado, los coches se detuvieron de nuevo y todo el mundo se amontonó a su alrededor, el hombre del camión salio corriendo para ver si la chica estaba bien, pero la mente de Himeko solo podía pensar en la otra chica, así que salio corriendo y fue hacia donde la vio saltar, pero o había nadie, le preguntó al conductor del camión si la había visto, pero el hombre negó con la cabeza.

-eres a la única a la que vi antes de frenar.

Soma la apartó de la multitud, al parecer la había seguido cuando salió del cine, Mako-chan también apareció entonces y los tres fueron hasta un parque cercano para hablar sobre lo ocurrido.

-Yo no vi a la otra chica cuando te empuje...
-Pero... Pero...

Mako-chan también intervino en la conversación.

-¿Podrias describirme a la chica que viste?
-Alta, figura perfecta, pelo largo azul, ojos... ojos.....

Himeko volvió a recordar esos ojos, la manera en la que la habían hipnotizado, tan hermosos... Fue entonces cuando lo supo, no podía haber sido su imaginación, estaba segura de que sintió el calor de sus brazos cuando la abrazó y el latido de su corazón cuando lloró en su pecho, tenia que encontrarla, ella estaría en algún lugar y aunque le costase la vida la encontraría, no entendía el porque de esa necesidad de encontrarla pero era lo bastante intensa como para arrasar con cualquier otro pensamiento coherente, se levantó decidida del banco en el que se encontraba y sus amigos la miraron sorprendidos, cuando entonces Himeko calló al suelo.

-Ay...

Al parecer cuando Soma la empujó se torció el tobillo, sus amigos la llevaron al medico rápidamente, afortunadamente no era nada grave, solo le pusieron un vendaje y en un par de días estaría bien, Soma se ofreció para cuidar de ella hasta que se recuperase y también para poder vigilarla y que no hiciera ninguna tontería, así que el y Himeko se fueron hacia su casa, durante el trayecto era evidente que la chica estaba mas que avergonzada, ya que su rubor era evidente incluso con el casco, se agarraba a Soma tímidamente y eso hacia que el su ruborizara también, cuando llegaron los dos estaban completamente rojos y evitaban mirarse, antes de que Soma abriera la puerta alguien se le adelantó.

-Vaya Soma, así que esta es la chica de la que me has hablado por teléfono, no me habías dicho que era tan guapa-El joven de pelo castaño se inclinó y besó la mano de Himeko haciendo que esta pareciera un semáforo en rojo.
-Yukihito...-dijo Soma llevándose la mano a la cara- Kusurugawa-san, este es Yukihito, el asistente de mi hermano.
-¿Asistente?
-Si, mi hermano es el sacerdote del templo de la sacerdotisa lunar y solar, pero eso son solo viejas leyendas, no te preocupes.

Un hombre de pelo largo apareció también por la puerta.

-No deberías decir esas cosas Soma, la leyenda es cierta y nuestra familia lleva generaciones protegiendo ese templo.
-Lo siento Kazuki nii-san

El hombre vio entonces a Himeko.

-Tu debes de ser Kurusugawa-san, yo soy Kazuki Ogami, el hermano mayor de Soma, me ha contado lo ocurrido por teléfono, por favor, siéntete como en casa-dijo ofreciéndole pasar.

Kazuki Ogami le enseñó la casa a Himeko hasta que finalmente llegó hasta su habitación, esta daba a la parte de atrás de la casa, por la cual se veía un largo camino que se perdía entre los arboles, Kazuki que vio el rumbo de su mirada se lo explicó:

-Ese camino lleva hasta el templo, no se permiten las visitas ya que es un lugar sagrado, solo yo y las sacerdotisas podemos pasar allí.
-¿Alguna vez ha visto a alguna sacerdotisa?
-No, pero mis antepasados si, desde siempre, mi familia ha tenido la obligación de cuidar de ellas y prepararlas para su combate contra las fuerzas de la oscuridad.
-¿Y cuando han pasado esas cosas?
-Cuando el templo de la luna era destruido.

Himeko volvió a quedar en shock, por un momento volvió a revivir su sueño, sacudió su cabeza aturdida y vio que Kazuki la miraba fijamente.

-Estarás agotada, sera mejor que descanses.
-Si...

Himeko entró a la habitación y se sentó en la cama, anochecería dentro de poco y estaba realmente cansada, al principio se tumbo en la cama para poner en orden sus pensamientos pero poco a poco el sueño la fue hundiendo en su mundo con sus dulces brazos.



Todo estaba a oscuras a excepción de la enorme Hoguera que ardía entre ellas, llevaban horas intentándolo pero siempre fallaban, esta ultima vez un fragmento de la espada salió volando directa hacia ella, pero la otra chica la salvó empujándola, habían fallado otra vez, Himeko corrió hacia la otra chica, su hombro estaba sangrando. Por mas que lo intentaban siempre fallaban, la otra chica evitaba mirarla a los ojos, sabia que era su culpa, en el fondo de su corazón sabia lo que pasaría si la invocación salia bien, pero Himeko no se dio cuenta de eso, la otra chica la miró por fin, estaba sonriendo.


-No te preocupes, todo saldrá bien, Himeko...




Himeko despertó llorando de nuevo, había vuelto a soñar con esa chica, su corazón latía salvajemente y cada uno de sus latidos le daba otra oleada de dolor y sufrimiento, una angustia que casi rozaba el dolor físico, la chica rubia decidió salir a pasear para tratar de calmarse, cuando se encontró de frente al camino, sus pies cobraron vida solos, el vendaje, que se había aflojado por las vueltas que había dado mientras dormía, se deslizó suavemente de su tobillo y quedó atrás mientras la chica avanzaba decidida, no era consciente de lo que hacia, actuaba de forma involuntaria, subió unas largas escaleras en la piedra y llegó hasta la puerta del templo, se llevó la mano al pecho y entró, todo estaba completamente oscuro, cuando sus ojos se acostumbraron, pudo ver un enorme hoyo para hogueras en el centro de esa habitación redonda, había varias antorchas a su alrededor pero estaban apagadas, avanzó un poco mas y vio un pequeño altar al final de unos pocos escalones, subió decidida pero se paralizó al ver lo que tenia delante, eran restos de unas espadas rotas, sus restos aun se esparcían por los alrededores, entonces una fuerte ráfaga de viento apareció por sus espaldas y todas las antorchas y la hoguera se encendieron mágicamente.

-Himeko...

30 de enero de 2012

Encuentro predestinado Cap.1

Autora: Lobanako


CAPITULO 1



Himeko Kurusugawa se agitaba entre las sabanas, estaba teniendo un sueño inquietante... De nuevo se despertó entre jadeos y sudor, le había vuelto a pasar, llevaba meses soñando lo mismo.

-¿Que me esta pasando?

La chica rubia se levantó y fue hacia la ducha, mientras dejaba el agua caer recordó las escenas que vivía en sus sueños.

Un templo se alzaba imponente sobre la luna, y unas largas escaleras se encontraban ante ella, Himeko comenzaba a subir lentamente, sentía como con cada paso su corazón se aceleraba mas y mas... al llegar a la entrada vio dos grandes puertas de madera, ella posó su mano delicadamente sobre un de ella y entonces las lágrimas desbordaron sus ojos, era un dolor extraño, sentía como una parte de ella muriera por dentro, el dolor se intensificó, trató de alejarse de la puerta pero no podía moverse, estaba paralizada, solo quería llorar y salir de allí, algo le decía que huyese de ese lugar que tanto daño le producía, entonces su mano se soltó de la puerta y cuando se dio la vuelta para salir corriendo, una fuerte corriente la golpeó en la espalda, las puertas se estaban abriendo, miró hacia atrás y vio un gran resplandor y una figura difuminada entre ella, no podía ver quien era, pero su llanto se intensifico, entonces la sombra pareció acercarse a ella.


-Himeko...


Siempre despertaba en el mismo momento en el que escuchaba como esa sombra la llamaba, tenia una voz muy dulce, parecía de mujer, pero a pesar de resultarle tan familiar no podía recordar quien era, decidió dejarlo pasar y relajarse con la cálida ducha, cuando ya estuvo vestida se dirigió de nuevo a su cama, se sentó en ella e inconscientemente se llevó la mano al cuello, allí tenia un collar con una pequeña concha rosa, cada vez que se sentía inquieta lo agarraba de forma inconsciente. Salió de sus pensamientos cuando una voz llamó a la puerta.


-¿Himeko? ¿Estas ya lista?


Era Makoto Saotome, su mejor amiga.

-Si Mako-chan, pasa.

La enérgica chica de pelo cortó entró con su característica sonrisa en el rostro.

-Venga Himeko, hoy no tenemos clases, ¿Te apetece ir al cine?
-Claro.

Las dos chicas se marcharon de la habitación y empezaron a caminar por los pasillos rumbo a la salida.

-Oye himeko, ¿Te ocurre algo? tienes mala cara.
-No es nada Mako-chan.
-¿Has vuelto a tener ese sueño verdad?
-...
-Sabes, creo que deberías ir a algún tipo de experto en los sueños, tal vez te diga cual es sus significado.
-No creo en esas cosas Mako-chan, prefiero no darle importancia.
-Como quieras.

Las dos chicas siguieron caminando juntas hasta la salida del centro. por suerte gozaban de las libertades características de estar en ultimo curso, por lo que podían salir y entrar cuando quisieran. En la parada del autobús Himeko volvió a sumirse en sus pensamientos y se mantuvo así hasta que llegaron a la cola de la taquilla del cine.

-¿Me estas escuchando Himeko?
- ¿Que?
-Lo suponía... te estaba preguntado sobre que película querías que viéramos.
-La verdad es que no se Mako-chan, la que escojas tu estará bien.

Makoto se encogió de hombros y pagó las dos entradas, las dos chicas entraron entonces en el cine y se pararon delante de la sala.

-Parece que aun no ha empezado la película Himeko, espera aquí mientras yo voy a comprar las palomitas.
-De acuerdo Mako-chan

La chica de pelo corto se fue dejando a Himeko sola delante de la puerta, se empezaba a sentir incomoda cuando una voz masculina sonó a sus espaldas asustandola.

-Lo siento Kurusugawa-san, no pretendía asustarte.
-No tiene importancia Ogami-kun (dijo sonrojándose)
-¿Has venido sola?
-no, he venido con Mako-chan, ¿y tu?
-yo he venido con mi clase de la universidad-dijo señalando a un grupo de chicos que esperaban en la sala de en frente.
-Ya veo...
-Veras Kurusugawa-san, me preguntaba si... si alguna vez podríamos venir juntos, tu y yo al cine...
-Yo esto... supongo que si
-Bien, entonces ¿te parece bien que el Domingo que viene te pase a recoger?
-Claro Ogami-kun.

Uno de los amigos de Soma Ogami pasó por detrás de el y le empujó para tratar de acercarle mas a Himeko, pero al parecer no midió bien sus fuerzas ya que este cayó justo encima de ella con sus labios rozándose levemente, Soma se levantó rápidamente y trató de ayudar a Himeko a levantarse, pero esta se levantó sola y salió corriendo hacia la salida, estaba llorando.

Himeko corría todo lo que podía, ese beso había echo que algo en su interior sufriera, y no pudo soportarlo, no entendía porque ya que Soma había sido su amor de la infancia y era evidente que el sentía algo por ella, pero su corazón empezó a doler, y sus ojos lloraban por voluntad propia, corrió hasta alejarse del cine, y cuando vio que por fin se encontraba entre toda la gente se tranquilizó decidió que daría un par de vueltas mas antes de volver, se paró en un semáforo y cuando este se puso en verde cruzó junto con el resto de la gente, había un parque por allí cerca, tal vez se sentaría un rato hasta que se sintiera mejor, en mitad del cruce se paró de golpe, sentía algo raro, no podía explicarlo, era como si su corazón se hinchase de felicidad, buscó con la mirada aquello que necesitaba y lo encontró delante de ella, era una mujer muy hermosa, de largo pelo azul y mirada penetrante, también ella pareció quedarse paralizada cuando la vio, ambas estaban ahí paradas, una delante de la otra sin poder moverse, sin poder reaccionar, hasta que por fin la chica de pelo azul lo hizo.

-Himeko....

La chica rubia no supo el porque empezó a llorar desconsoladamente, ni tampoco el motivo de porque se lanzo a esos brazos que la abrazaron  tratando de darle consuelo.

6 de enero de 2012

La magia de la navidad (ONE SHOT)

Autora: Lobanako


Era navidad y el Fuuka Gakuen estaba cubierto de nieve, la mayor parte de los estudiantes estaban en casa de sus familiares, otros en cambio, no tenían con quien pasar la navidad y se quedaban en el colegio. Natsuki paseaba por los ahora helados jardines del colegio sumida en sus pensamientos, ultimamente apenas podía dormir por culpa de Shizuru, aun no se le había declarado, pero no sabia si debía hacerlo, estaba muy confusa y no quería arriesgarse a tener una relación con ella y luego darse cuenta de que fue un error, no podía permitirse el lujo de perderla, era tan difícil... tanto pensar le estaba produciendo dolor de cabeza, los bancos estaban cubiertos de nieve así que decidió salir fuera a dar un paseo, fue a buscar su moto y con cuidado condujo hasta la ciudad, enseguida se arrepintió de haberlo echo, todo estaba cubierto de luces, las familias paseaban felices, los niños cantaban villancicos... por un momento Natsuki se sintió muy sola, le hubiese gustado poder tener alguien con quien pasar la navidad, pero Mai, Mikoto, Reito, Tate y Shiho estaban en el cuarto de la pelirroja cenando en ''familia', con los demás no se llevaba lo bastante bien como para pasar la navidad con ellos, y Shizuru... Bueno, no sabia que planes tenia Shizuru pero no quería meterse en ellos. Natsuki pasó horas paseando por la ciudad hasta que poco a poco la gente fue desapareciendo de las calles, se marchaban a sus casas, Natsuki se sentó en un pequeño parque apartado y se perdió en sus pensamientos mientras contemplaba las estrellas, de repente una enorme bola de nieve impactó contra su cabeza, una risa maligna es escucho detrás de ella.

-Vaya Kuga, ahora no pareces tan peligrosa-dijo Nao mientras se retorcía de risa en el suelo-
-Nao...

Natsuki se levantó y fue tras ella, tras una larga y fría batalla de bolas de nieve las chicas decidieron sentarse a descansar.

-¿Que haces aquí tan sola?-le preguntó Nao-
-No es asunto tuyo...
-Ya veo.. parece que no tienes con quien pasar la navidad...

Natsuki estuvo apunto de lanzarle una mirada asesina pero vio que la expresión de Nao era triste.

-Yo tampoco tengo ningún familiar, he ido a visitar a mi madre, pero aun no ha despertado del coma, los medico dicen que seguramente pronto despertara, pero no he podido evitar sentirme sola y había salido a pasear cuando te vi sentada e indefensa en el banco.
-Yo... tampoco tengo con quien pasar la navidad, todos están felices y en compañía y no quiero ser una carga para ellos.
-¿Y que me dices de Fujino?
-Natsuki se ruborizó levemente- No se donde esta Shizuru, pero supongo que ya tendrá sus planes y tampoco quiero ser una carga para ella...
-¿Acaso les has preguntado a ellos si les molestas? Eres una idiota Kuga...
-¡¿Como?!
-Tu te crees que estas sola, pero no te das cuenta de que en realidad tienes buenos amigos en los que apoyarte, eres tu la que se aparta de ellos, estoy segura de que cualquiera de ellos estaría encantado de estar contigo en estas fechas... No sabes las suerte que tienes...
-...

Natsuki se quedó meditando sobre lo que le acababa de decir Nao, tenia razón, no estaba sola, tenia a sus amigos, entonces se levantó y cogió a Nao de la mano.

-¿A donde me llevas?
-Vamos con nuestros amigos

Nao pareció sonrojarse pero no dijo nada mas, juntas caminaron hasta la moto de Natsuki y volvieron al Fuuka Gakuen, fueron hasta el cuarto de Mai y llamaron tímidamente a la puerta, Mikoto les abrió la puerta y se lanzó encima de Natsuki.

-¡Mai! ¡Natsuki ha venido!

Maii salió a la puerta y recibió a las chicas cálidamente, dentro saludaron a Tate, a Reito y a Shiho, nadie dijo nada sobre la presencia de Nao, es mas, pronto la trataron con cariño, pero... a Natsuki aun le faltaba alguien... Mai se dio cuenta y la apartó de los demás.

-Shizuru te ha estado buscando, vino aquí pero le dije que no estabas, tal vez la encuentres en su cuarto.

No necesitó decirle mas, Natsuki salió corriendo hacia la habitación de Shizuru pero cuando estuvo delante de la puerta fue incapaz de llamar, estaba completamente roja y no sabia que le diría a Shizuru cuando la viera, cuando de repente la puerta se abrió y la castaña se apoyó en el marco de la puerta sonriendo.

-Ara, Natsuki, ya me estaba cansando de esperar a que llamaras, llevo un rato viendo como te sonrojas-Dijo Shizuru empezando a reír-
-Yo, esto... ¿Estas sola?
-Si, te estuve buscando porque pensé que tu también estarías sola y que querrías pasar la navidad conmigo.
-La verdad es que me encantaría...
-Pasa por favor.

Natsuki entró tímidamente al cuarto de Shizuru y vio que la mesa estaba preparada para servir la cena, había dos platos, antes de que Natsuki preguntara nada, la chica de pelo castaño le respondió.

-Sabia que al fina vendrías, así que puse mi mejor esfuerzo en preparar la cena para las dos, no es nada del otro mundo, pero espero que te guste.

Aquellas palabras conmovieron a Natsuki, la cual solo fue capaz de asentir y sentarse en la mesa, la cena fue tranquila, la peliazul enseguida perdió la vergüenza y se sintió cómoda con la otra chica, hablaron sobre los estudios, las calificaciones y sobre que harían en las vacaciones, Shizuru se sentó al lado de Natsuki y empezó a masajearle los hombros, al principio la otra chica estuvo muy tensa, pero pronto las cálidas y suaves manos de la presidenta del consejo estudiantil lograron calmarla.

-Tienes los hombros muy tensos Natsuki.
-(murmullo inaudible)
-Ara Natsuki, no te quedes dormida mientras te hago esto-dijo pasando sus manos de los hombros al cuello-

Shizuru empezó a masajear el cuello de Natsuki lentamente, con mucho cuidado, presionando suavemente detrás de las orejas de esta, la peliazul pronto empezó a sonrojarse y no notó que la otra chica poco a poco fue acercando su cara a su cuello, hasta que esta soltó un suspiro cálido al lado de la oreja de Natsuki haciéndola gemir, Natsuki se apartó rápidamente de la castaña mientras esta empezaba a reír, como venganza, la peliazul la tumbó en el suelo y mientras con una mano sujetaba por las muñecas a Shizuru, con la otra empezó a hacerle cosquillas, las risas de la otra chica aumentaron de intensidad hasta que de repente y con gran agilidad empujó a Natsuki y se tumbó encima de ella, le sujetó ambas manos y sus rostros quedaron a escasos centímetros, pero para la sorpresa de esta, fue la peliazul la que se lanzó a por sus labio, ambas empezaron a rodar tratando de entrelazar sus cuerpos mientras sus besos se volvían mas apasionados, ninguna de las dos eran dueñas de sus cuerpos, se habían entregado por completo a un deseo, una necesidad y un amor que llevaban mucho tiempo reprimiendo, sin saber muy bien como, acabaron en la habitación y entre las cálidas sabanas y los jadeos de ambas hicieron el amor hasta quedar exhaustas, se quedaron un rato en la cama, mirándose sin decir nada, agarradas de la mano, sus miradas decían todo lo que sentían y con eso bastaba, después se dieron una ducha rápida y fueron al cuarto de Mai, donde las recibieron de forma cálida y pasaron el resto de la noche riendo y en compañía de sus amigos, finalmente Natsuki aprendió que no estaba sola y que nunca mas lo estaría.

Posibles nuevas incorporaciones

Hola!! quiero que sepáis  que aparte de mis historias habituales sobre Natsuki y Shizuru (Mai-Hime/Mai-Otome) tambien añadiré fanfics sobre Chikane y Himeko (Kannazuki no miko) pienso que podría sacarles gran provecho a su historia, espero que os gusten los nuevos fics, aunque eso no quiere decir que deje de publicar historias sobre ShizNat, espero vuestros comentarios. Un saludo: Lobanako

5 de enero de 2012

Detective Kuga Cap.3

Autora: Lobanako


Capitulo 3: Terror nocturno.


Apenas podía moverme, mire una ultima vez a Shizuru, ella parecía aun mas en shock que yo, pero tenia que actuar, rápidamente me subí al escenario y me dirigí hacia Ichida, traté de encontrar su pulso, pero no lo encontré, estaba muerto, me encontraba ante un claro caso de asesinato y empecé a trabajar.


-Atención, escuchadme todos, se ha producido un asesinato, queda completamente prohibida la entrada a esta zona, por favor, marchense a sus camarotes y cierren la puerta con llave hasta que el personal del barco les avise de que el asesino ha sido capturado.


El personal siguiendo mis ordenes empezaron a evacuar el salón del teatro, solo la familia Fujino y algunos camareros quedaron en la habitación, Shizuru se había desplomado y Noriko la abanicaba, Seiji, parecia muy nervioso.


-Ha...Han.. Matado a.. a mi hermano, no puedo estar aquí, necesito tomar el aire, disculpadme.


Su mujer dejó de abanicar a Shizuru y se fue detrás de su marido, Sachiko también fue detrás de ellos, y Saya se quedó mirando como sus hermanos se marchaban parecía tentada de ir tras ellos, pero también parecía que le aterraba salir al exterior, era comprensible. Me acerqué un poco mas y empecé a estudiar el cadáver, el cuerpo de Ichida estaba cubierto de sangre, seguramente murió al instante cuando la Katana le atravesó el pecho, tal vez agonizó durante unos pocos segundos y murió, sin embargo, ni la silla ni el suelo estaban manchados de sangre, alguien había puesto a Ichida ahí para hacerles creer que había sido asesinado en el escenario. Las puertas del salón se abrieron de golpe y Reito apareció completamente lívido, avanzó hasta situarse delante del escenario sin poder moverse.


-No..es posible, Ichida, tenemos que avisar a la policia.


Juliet Zhang se acercó a el y le puso la mano en el hombro.


-Para cuando lleguemos a puerto, el asesino habrá tenido tiempo de borrar todas las pruebas, no podemos llamar a la policía...


Por una parte, sabia que eso era cierto, pero tampoco podían dejar las cosas así, necesitaban la ayuda de un policía. Repentinamente las puertas se volvieron a abrir, una chica joven de pelo negro y trenzas entró con gesto severo y un uniforme policial.


-¿Acaso nadie sabe respetar el escenario de un crimen?-dije yo enfadada-


La chica con cara de gato llegó hasta donde estaba yo con el cuerpo de chida y lo miro, por un momento todos se quedaron en silencio viendo la cara de concentración de la muchacha cuando al fin pareció reaccionar.


-¡¡Es un asesinato!!


Todos quedamos boquiabiertos, yo la cogí de la chaqueta y la levanté del suelo.


-Oye niña, ¿Que te crees que estas..?


No pude terminar la frase ya que la joven con rápidos movimientos me inmovilizó y me puso unas esposas.


-¡¿Niña?! ¡Agente Minagi para ti delincuente!
-¿Delincuente?
-¡si! es evidente que tu has cometido el crimen, si no, no interferirías en mi trabajo.
-¡Yo no soy la asesina!
-¡silencio! tienes derecho a permanecer en silencio, todo lo que diga....
-No me lo puedo creer...


Esa situación era ridícula, me encontraba en el suelo esposada con una niña sentada en mi espalda, la cual decía ser agente de la policía y me acusaba del asesinato del señor Ichida, Shizuru pareció volver en si en ese momento y me miró sin entender bien lo que ocurría. La niña de pelo negro corrió hacia ella y sacó su libretita con el dibujo de un gato negro.


-Usted debe de ser Shizuru Fujino, la hija de la víctima.
-Así es, ¿y tu eres?
-Lamento mis modales, soy Mikoto Minagi, policía secreta, me había infiltrado en el barco para tratar de encontrar al asesino antes de que cometiera ningún delito, pero veo que he llegado tarde, lo siento.
-No tiene importancia... ¿Porque esta Natsuki esposada?


Por un momento no supe si sentirme aliviada o avergonzada, Mikoto se acercó y me señalo de forma satisfactoria.


-¡Es la asesina! la he atrapado cuando intentaba agredirme.
-¡Ya te he dicho que yo no soy la asesina!
-Tiene razón agente Minagi, Natsuki ha estado conmigo todo el tiempo.-dijo Shizuru-
-Por favor llámame Mikoto, entonces, si la chica con cara de delincuente no es la asesina... ¿Quien ha matado a Ichida Fujino?
-se supone que es tu trabajo descubrirlo...-dije yo-
-mmm cierto, en ese caso, ¡¡manos a la obra!! interrogare a todas las personas cercanas a la víctima-dijo mientras salia corriendo-


Dios... esa niña era un GRAN  estorbo, pero yo era una profesional y no podía dejar que alguien así interfiriese en mi trabajo, había un asesino suelto en el barco y tenia que encontrarle antes de que volviera a actuar, vi que Saya estaba especialmente temblorosa y pálida y me acerqué para tratar de consolarla, cuando estuve lo bastante cerca pude escuchar claramente como murmuraba -No puede ser...- una y otra vez, al notar que me acercaba dejo de murmurar y me miró tratando de evitar que leyera sus pensamientos, sin duda era una persona que no sabia mentir, y al parecer ocultaba algo.


-Lamento lo ocurrido señorita Saya.
-No entiendes la gravedad de lo que acaba de pasar...
-¿Disculpe?
-Esa katana... es de alguien de mi familia, alguien que viaja con nosotros en el barco...
-¿De quien es?

29 de diciembre de 2011

¡¡FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO!!

Hola a todos, solo quería felicitaros la navidad y desearos un prospero año nuevo, un año que espero este lleno de nuevas historias de Natsuki y Shizuru y con el que podamos disfrutar todos. Un saludo, Lobanako.

28 de diciembre de 2011

El secreto de una Otome Cap.4

Autora: Lobanako


CAPITULO 4: El comienzo del camino


Natsuki había ofrecido su mano a Shizuru y esta la miraba sin saber que esperar, pero tampoco podía negarse, agarró su mano dulcemente y la peliazul la ayudó a levantarse.

-No tienes porque abandonar tus sueño-dijo Natsuki- pase lo que pase yo estaré aquí, y yo también me convertiré en Otome pero no renunciare a ti.
-Eres tan dulce Natsuki...sin embargo si pierdo el combate perderé la oportunidad de ser una Otome.
-Confía en mi, todo se solucionara.

Shizuru asintió y una sonrisa dulce asomó en sus labios, Natsuki la abrazó con cariño, pasara lo que pasara nada las separaría.

Mientras tanto en la azotea del castillo de Windbloom una extraña sombra observaba silenciosa el reino que tenia delante, otras cuatro mas aparecieron detrás de la primera, igual de sigilosas.

-Capitán, esperamos ordenes...-dijo una de las sombras-
-Todo esta preparado...pronto el reino de Windbloom y el mundo entero sabrán quienes somos...Nuestro primer objetivo es la academia Garderobe, allí encontraremos la primera pieza...
-¡Si señor!

Mientras, en el despacho de la directora, esta daba vueltas alrededor de su escritorio pensativa mientras los ojos de sus invitados la seguían.

-Maria-sama, quizás debería sentarse-dijo Yukariko-.
-Sentándome no encontrare soluciones a los problemas que se nos avecinan...

Yukariko se levantó y agarró con suavidad el brazo de Maria-sama llevándola hasta los sillones.

-Y dando vueltas tampoco.
-No se que hacer, no se por donde nos van a atacar-dijo sentándose-
-Lo primero que tendríamos que hacer es reforzar nuestras defensas.
-¿Y como vamos a hacer tal cosa?
-Bueno, hoy es la lucha entre las corales, podríamos escoger a las mejores luchadoras para nombrarlas Otomes y pedirles que nos ayuden a defender Garderobe.
-Eso es una locura Yukariko, no podemos escoger como Otomes a esas niñas que aun están aprendiendo.
-No todas son tan novatas Maria-sama, algunas destacan notablemente sobre las demás-dijo entregándole unos papeles-.
-Veamos, Shizuru Viola, Haruka Armitage... Natsuki Kruger?
-Asi es Maria sama, la joven Kruger ha demostrado ser una candidata mas que considerable para el puesto de  Otome.
-Sin duda tiene futuro pero... nombrarla Otome tan pronto?¿ no consideras que necesita un poco mas de preparación?
-No Maria-sama, estoy segura de que esta completamente preparada para ese cargo.
-Bien Yukariko, en ese caso confiare en tu criterio, ve iniciando los preparativos para el combate y anuncia que también algunas Corales podrán participar en el.
-Si, Maria-sama.

Mientras, en la entrada de Garderobe, Natsuki paseaba sola, completamente inmersa en sus pensamientos, ya faltaba poco para que empezara la competición y si Shizuru ganaba, cumpliría su sueño de ser una Otome, pero se iría de su lado, en cambio si perdía, tiraba por la borda la oportunidad de cumplir su sueño, pero al menos se quedaba a su lado, no sabia que hacer, sabia que lo correcto seria animarla para que ganara, pero ahora que por fin entendía lo que sentía por ella se negaba a dejarla marchar, no podía aceptarlo.

-He sido tan idiota...-dijo suspirando-

Shizuru siempre estaba ahí, siempre le mostraba su amor de forma indirecta, y ella se negaba a verlo, pero sin darse cuenta también acabó sintiendo algo por Shizuru, ahora que veía que podía perderla por fin había abierto los ojos... tal vez, demasiado tarde.

Natsuki siguió paseando hasta la puerta de los dormitorios, cuando abrió la puerta, Mai fue corriendo hacia ella.

-¡Natsuki mira esto!-dijo entregándole un papel con el sello de Garderobe-
-¿Que es esto?

La peli-azul empezó a leer y no daba crédito a lo que veía, leyó en voz alta.

-Yo Maria Graceburt, como directora de esta institución, solicito vuestra presencia en el acto que se celebrara esta noche en el patio de entrenamiento, algunas Corales han sido seleccionadas como ''extra'' en la batalla de las Perlas, obviamente de las 9 seleccionadas, 3 serán nombradas Otomes, espero grandes resultados en vuestras batallas. Atentamente Maria-sama.

Mai miraba como la otra chica se tomaba su tiempo para asimilar lo que acababa de leer.

-¿Y bien?-preguntó la pelirroja viendo que la otra chica tardaba demasiado en contestar.
-¿Esto significa...que si vencemos seremos Otomes?
-¡Si!

Natsuki y Mai se abrazaron mientras gritaban de felicidad, cuando unos golpes a la puerta llamaron su atención, Shizuru miraba cruzada de brazos la escena que tenia delante, apoyada en la puerta que Natsuki había dejado abierta.

-Lamento interrumpir, volveré mas tarde-dijo con una sonrisa tan fría que paralizó a las dos chicas-
-¡No Shizuru espera!

Natsuki apartó bruscamente a Mai, casi tirándola al suelo, Shizuru que ya se marchaba se giró para ver que quería la peli-azul.
-Lamento interrumpir Kruger-san, de todas formas solo venia a decirte que en lo que resta de tarde estaré entrenando pero no creo que te moleste.
 Natsuki se lanzó a Shizuru mientras sonreía, esto pilló completamente desprevenida a la castaña y rompió completamente su fachada fría.

-Shizuru, mira esto.-dijo tendiéndole la carta-

Cuando la otra chica terminó de leer, su rostro reflejaba verdadero asombro, no era común ver esas reacciones en Shizuru.

-Pero esto es genial Natsuki, si ambas vencemos no tendremos que renunciar a nuestro sueños y podremos estar juntas.
-Lo se-dijo Natsuki sonriendo, entonces le guiño un ojo y le dijo- Te dije que encontraría una solución.

Ambas empezaron a reír, y una leve tos hizo que se giraran, Mai aun paralizada por el terror, miraba completamente blanca a las chicas.

-E...Esto.. ¿Ya esta todo aclarado?

Ahora eran las tres chicas las que reían, Shizuru se despidió de ellas y salió hacia el patio de entrenamiento, por el camino se encontró con Haruka, la cual la miraba confiada.

-Lamento mucho que tengas que verte en esta situación Viola-san, pero yo seré la vencedora de la batalla de esta tarde.
-Confío en que seras una gran oponente Haruka-san, sin duda sera una batalla entretenida, y mas ahora que se han incorporado algunas Corales a ella.
-Corales eh?, pobres me dan mucha pena, lo cierto es que algo si he oído, 3 puestos para las corales que consigan pasar la ronda eliminatoria si no recuerdo mal.
-Así es Haruka-san.
-¿Y de que te preocupas?, solo son corales, no lograran pasar ni la primera ronda.
-¿Y porque debería preocuparme?
-¿Acaso no lo sabes? me decepcionas Viola-san, pensé que estarías mas enterada del tema-se encogió de hombros- para que las corales se clasifiquen y puedan pasar a las rondas de selección primero tienen que pasar la ronda eliminatoria, en la cual tienen que luchar contra nosotras, las Perlas.

Shizuru se quedó paralizada, Haruka se despidió y siguió su camino, pero la castaña seguía parada, mirando el suelo, tendría que luchar contra Natsuki, si quería convertirse en Otome tenia que ganar, y para ganar tenia que derrotar a Natsuki, y derrotarla a ella significaría acabar con su sueño... Shizuru no sabia que hacer, de repente empezó a llorar, tenia que buscar una solución, pero su tiempo se estaba agotando muy deprisa.

Detective Kuga Cap.2

Autora:Lobanako




Capitulo 2:Noche sangrienta




La cubierta del barco estaba llena de personas, iba a ser un problema encontrar a la chica entre tanta gente, por suerte la encontré  cerca de la entrada al gran salón saludándome agitando el brazo, me dirigí hacia ella y vi que no estaba sola, una chica pelirroja estaba con ella.


-Ah, Saeko, menos mal, pensé que ya no vendrías.

Antes de que tuviera tiempo a preguntar se me acercó como si me fuese a saludar y me dijo al oído.


-Nadie conoce tu verdadera identidad, pensé que eso te ayudaría a desenvolverte mejor entre los pasajeros (Chica lista) ahora tu identidad es Saeko Akimoto, eres una de mis compañeras de clase en la universidad y te he invitado a venir conmigo a la fiesta porque somos intimas amigas,¿Entendido?
-Claro señorita Fujino.
-Por favor  Saeko, llámame Shizuru-me dijo guiñándome un ojo al tiempo que un leve rubor cubría mis mejillas.


Volvimos hasta donde esperaba su amiga de brazos cruzados y me presenté.


-Hola, soy Saeko Akimoto.
-Mai Tokiha, un placer. No sabia que Shizuru tuviera tan buenas amigas en la universidad.
-(Traté de meterme en el papel y me hice la ofendida) Vaya Shizuru-chan, ¿no le has hablado de mi?


Shizuru me siguió el juego divertida.


-Lo siento mucho Saeko, no se donde tendría la cabeza.


Cuando terminamos la charla nos dirigimos al centro del salón, me alegré de que no fuese la única que vestía de manera informal ya que de no haber sido así, el echo de llevar la gabardina negra, con la camiseta negra y los vaqueros hubiese sido como un letrero luminoso donde ponía ''DETECTIVE'', había también varias personas que llevaban ropa de diario, aunque la mayoría vestía de etiqueta, Shizuru llevaba un vestido color granate largo con un provocativo corte hasta un poco por encima de la rodilla y el pelo suelto haciéndole suaves ondas sobre la espalda, un fino collar de oro adornaba su cuello, Mai llevaba también un vestido pero el suyo era mas sencillo, era de un tono violáceo y le llegaba hasta la parte alta del muslo, sus pendientes hacían juego con sus ojos y su vestido. Shizuru nos guió hasta una mesa apartada del centro de la sala (en la que había gente bailando canciones lentas) y un hombre maduro nos recibió levantándose y luciendo una gran sonrisa, llevaba un traje negro muy elegante y caro.


-¡Shizuru hija mía! pensé que habíais perdido el barco.
-Lamento el retraso padre-dijo besando su mejilla- pero teníamos que esperar a Saeko.
-¿Saeko? no me suena... En fin, yo soy Ichida Fujino-dijo acercandose a mi- es un placer señorita...
-Saeko Akimoto, soy compañera de Shizuru en la universidad.
-Otra chica con futuro, excelente, permite que te presente a mis demás invitados de honor.


Señaló a un chico joven de pelo negro que había a su lado y este se levantó para saludarme, llevaba un traje rojo y negro.


-Este es Reito Kanzaki, es mi ayudante personal en la empresa, sin embargo a pesar de ser tan joven ha conseguido impresionarnos a todos.
-Un placer señorita Akimoto.
-También es el prometido de mi querida Shizuru


Aquello fue como un cubo de agua fría para mi y me resigné a devolverle la sonrisa. El señor Fujino señaló a dos chicas que había sentadas al lado de Reito.


-Estas son Haruka Suzushiro, vice-presidenta de la empresa y la muchacha de gafas que hay a su lado es Yukino Kikukawa, su ayudante personal.


Siguió señalándome gente de la mesa hasta que llegó a una una mujer y una chica de pelo rojizo.


-Esas son Juliet y Nao Zang, Juliet es una famosa artista a la que le gusta viajar, nos conocimos en la universidad cuando era joven, su hija Nao viaja con ella a todas partes, es poco sociable y aunque es mas joven que vosotras estoy segura de que os llevareis bien. Y por ultimo mi familia.


Ichida me llevó hasta el lugar donde estaba antes sentado y me señaló a un hombre de mediana edad y pelo castaño, un poco mas oscuro que el de Shizuru.


-Este es mi hermano, Seiji Fujino, el es el contable de la empresa y una de las personas en las que mas confío, y esa es su esposa Noriko.


Saludé amablemente a la pareja que parecía mirarme con ojos de desconfianza y seguí con mi recorrido memorizando toda la información que el señor Ichida me estaba proporcionando.


-Y por ultimo estas son mis hermanas, Saya y Sachiko, el resto de familiares no han querido venir por... motivos personales.


Shizuru se acercó a mi lado y me cogió del brazo.


-Padre lamento interrumpir tu visita guiada pero tengo que llevarme a Saeko, estoy segura de que querrá saber cual va a ser su camarote y querrá instalarse.
-Cielos, que cabeza la mía, lamento haberla entretenido señorita Saeko
-No tiene importancia señor Fujino-respondí-.


Shizuru me guió por los pasillos del barco hasta que llegamos a la zona mas lujosa de este, allí estaban las habitaciones para invitados especiales y nos detuvimos delante de la primera puerta de un largo pasillo.


-Espero que no te importe pero se me olvidó decirte que compartiremos habitación, me siento mas segura a tu lado-dijo sonrojándose-.
-Estoo... no pasa nada.
-Nuestra habitación es esta, y las habitaciones siguientes son las de los demás invitados, a todos los has conocido en la mesa.


Por lo que me explicó Shizuru las habitaciones estaban situadas de la siguiente manera, empezando por la nuestra, las siguientes eran:la de Ichida, la de Juliet y Nao Zang, la de Seiji y Noriko, la de Saya y Sachiko, la de Mai, la de Haruka y Yukino y por ultimo la de Reito, esa era la distribución de las habitaciones de izquierda a derecha, el único punto de acceso para ir hacia ellas era el pasillo que conectaba con ese en el que se encontraban en forma de T, Shizuru abrió la puerta y no pude evitar quedarme mirando con la boca abierta, la habitación era mas grande de lo que parecía, una gran cama de matrimonio ocupaba el final de esta, el brillante terciopelo rojo y las cortinas de seda hacían que la cama pareciese un pecado para cualquier mortal, Shizuru se acercó a mi y me agarró la maleta (la cual yo no recordaba que llevaba).


-No te quedes ahí parada, pasa.


Yo asentí tímidamente y cerré la puerta tras de mi, Shizuru seguía explorando mientras yo me perdía entre mis pensamientos.


-Vaya parece que tendremos que dormir juntas Kuga-san.


Aquello me sacó de mis teorías internas, ¿Como era posible que hubiese analizado tan bien la cama y no me hubiese dado cuenta de que era la única de la habitación?


-Espero que no haya ningún inconveniente-dijo timidamente al ver la cara que había puesto-.
-No!, claro no hay problema.
-De verdad que si usted no quiere puedo dormir en otra habitación.
-No se preocupe señorita Fujino, no tengo ningún inconveniente.


La castaña sonrió cariñosamente y siguió explorando la habitación, realmente era encantadora, pero yo no era del tipo de personas que se enamoran de sus clientes...¿O si?.


-Señorita Fujino, voy a dar un paseo por el barco, quiero explorarlo un poco mas.
-Claro esta usted en su casa.


Salí de la habitación y me mantuve apoyada en la puerta tras cerrarla agarrándome el pecho, esas formalidades me dejaban una sensación de vacío en el pecho, pero tenia que tratar de olvidarme de todo eso, el trabajo era lo primero me separé de la puerta y me marché, si hubiese estado mas atenta hubiese notado que otro cuerpo también se había apoyado en la misma puerta que yo, en el lado opuesto para ser mas exactos,también agarrándose el corazón sintiendo que la duda la atormentaba.


Mientras me alejaba del pasillo me encontré con Seiji, según recordé era el hermano de Ichida y el contable de la empresa.


-Vaya, que casualidad señorita Akimoto.


El contable llevaba su pelo negro recogido hacia atrás y estaba elegantemente vestido, sin duda con su sueldo podía permitírselo.


-Hola señor Fujino.
-Por favor, llámame Seiji.
-¿Donde esta su mujer señor Seiji?
-Noriko se ha quedado en el camarote, no lleva bien eso de los viajes en barco.
-Entiendo, es una pena que no hayan podido acudir mas familiares suyos a esta fiesta, la verdad es que esta resultando ser magnifica.
-No es una pena, mi querido hermano se lo ha buscado...Si hubiese sido mas inteligente...
-¿Como dice?
-No, nada, creo que iré a dar un paseo, espero que disfrute de la velada señorita Akimoto.
-Usted también.


El señor Seiji se marchó rápidamente, al parecer había caído en la cuenta de que estaba a punto de hablar de mas, pero ¿Que quería decir con eso de que el señor Ichida se lo había buscado? ¿acaso las amenazas de muerte a su familia habían sido consecuencia de una mala decisión en la empresa? tendría que investigar a los Fujino mas a fondo, me dirigí de nuevo hasta el gran salón cada vez mas convencida de que el asesino era alguien que conocía íntimamente a los Fujino, esta vez no llamé tanto la atención ya que mi deslumbrante compañera se había quedado en el camarote, un poco alejados del grupo vi a Mai y a Reito detrás de uno de los pilares del salón. parecían discutir acaloradamente pero nadie se dio cuenta, yo traté de acercarme para enterarme mejor.


-Eres una miserable sanguijuela Reito.
-No se de que me hablas Mai.
-Ahora no te hagas el tonto, se de sobra cual es tu secreto y la razón por la que eres tan cercano al señor Ichida.
-¡No tienes ni idea de lo que estas diciendo!
-Si no te alejas de Shizuru juro que toda la prensa nacional se enterará de tu relación y de la verdadera razón por la que has ascendido tan rápido en Fujino.Corp.
-No me gustan las amenazas Mai, además, antes de que te de tiempo a decir una sola palabra toda la familia se te echara encima y entonces sera cuando te arrepientas de haberme dicho estas palabras.


Reito se marchó claramente enfadado y empujó a varios camareros por el camino, Mai se quedó apoyada en el pilar maldiciendo en silenció y decidí acercarme para ver si conseguía algo de información, Mai al verme cambió su expresan asesina por una amistosa.


-Vaya Saeko, no esperaba verte por aquí, pensé que tu y Shizuru no apareceríais hasta mas tarde.
-¿Acaso hay mas eventos hoy?
-Claro que si, aun falta el discurso del señor Ichida y el brindis por el futuro de Fujino.Corp
-Entiendo, en ese caso daré otra pequeña vuelta por el barco hasta la hora del discurso.
-Una excelente idea, pero tendrás que disculparme por no acompañarte, tengo que arreglar unos asuntos.
-Claro, luego nos vemos.


Me despedí de Mai y decidí volver al camarote para avisar a Shizuru sobre el cambio de planes, llegando al pasillo de las habitaciones de invitados descubrí a una joven mujer de pelo largo castaño recogido en una larga coleta sacando fotos de las puertas de las habitaciones, por la forma en la que se inclinaba semi-agachada en la esquina supuse que era una periodista, cuando me acerqué a ella para preguntarle que hacia la joven pegó un grito sobresaltada, al parecer estaba tan centrada en su labor que no notó que me acercaba.


-¡Menudo susto me has dado! ¡No lo vuelvas a hacer!
-¿Disculpa? tal vez si no estuvieras husmeando por zonas privadas no te hubieses llevado ningún susto.
-¿Y tu quien demonios eres? no pareces una Fujino...bah, no merece la pena perder mi valioso tiempo contigo.
-¿Y quien eres tu?


La pregunta pareció ofenderla y se giró rápidamente lanzándome miradas de odio, realmente parecía molesta.


-¿Que quien soy? ¡¿Que quien soy?!, ¡Soy Sugiura Midori!.
-¿Quien?-pregunte con indiferencia, lo cual pareció molestarla mas aun.
-¿Acaso nunca has oído hablar de La increíble reportera ardiente?
-¿La increíble reportera ardiente? ¿y porque ardiente?


Midori levantó un brazo y cerró su puño con fuerza mientras me miraba con unos ojos que parecían estar a punto de estallar en llamas.


-¡Por que mi determinación arde igual que un torrente de llamas!


No sabia que decir, era la primera vez que me encontraba con un personaje así y simplemente decidí no darle importancia, tenia otras cosas que hacer, mire mi reloj, eran las 23:04, aun tenia media hora hasta el discurso.


-Siento no poder quedarme mas tiempo Midori pero tengo que vestirme para el discurso del señor Fujino.
-mmm es cierto tenia que dar un discurso, en ese caso... ¡Me adelantare para estar en primera fila y así poder presenciar su caída!


Aquello que dijo me sobresaltó pero no tuve tiempo de preguntarle ya que la ''ardiente'' periodista se había marchado corriendo escaleras arriba, decidí que luego tendría que hablar con ella en privado, al parecer la había subestimado, podía tener algo de información útil, me encogí de hombros y caminé rumbo a la habitación que compartía con Shizuru, cuando me encontraba delante de la puerta algo me alertó, en la habitación que había al final del pasillo se escuchaban voces, parecían dos mujeres discutiendo, hice memoria y recordé que aquella era la habitación de Sachiko y de Saya, las hermanas de Ichida, apenas pude entender lo que decían ''..Hacemos?..'' ''¡..Enterarse..!'', quise acercarme a escuchar pero en ese momento la puerta de mi habitación se abrió de golpe y una Shizuru envuelta en un caro albornoz me cogió de la gabardina y me metió dentro, cuando cerró la puerta me miraba horrorizada.


-¿Donde te habías metido? ¡mi padre da un discurso en media hora y aun no te has vestido!, he visto lo que traes en tu maleta y no me convence nada-dijo sin mostrar ningún tipo de arrepentimiento- me he tomado la libertad de escoger uno de mis vestidos para que te lo pongas.
-Esto..Shizuru, no es necesario, yo...
-¡Sabia que no te importaría!


Me cogió del brazo y me llevó hasta el centro de la habitación donde en menos de un segundo me despojó de mi gabardina y mi camiseta, yo traté de protegerme de ella arrinconandome en una esquina y lanzándole miradas de suplica pero eso no pareció detenerla y con una mirada endemoniada se lanzó a por mi y me quitó los pantalones mientras se sentaba encima de mi para que no pudiera resistirme, una vez me tubo en ropa interior se levantó y se tomo unos segundos para mirarme de arriba a abajo haciendo que me ruborizara.


-Vaaaaya Natsuki, no sabia que tuvieses tan buen gusto para la ropa interior, el encaje negro te favorece mucho.


Yo traté de decir algo pero nuevamente me agarró del brazo y con una fuerza huracanada me levantó del suelo y me alzó las manos al tiempo que me pasaba un hermoso vestido color verde oscuro por encima de estos, me giró y me abrochó el largo cierre de este, desapareció unos instantes cuando volvía con toda clase de accesorios, maquillajes, peines y productos de belleza, esa seria una tortura muy larga.


Solo habían pasado 15 minutos pero habían sido los mas largos de mi vida, al final apenas podía creer lo que veía cuando Shizuru colocó el espejo delante de mi y yo en un principio los cerré por miedo a tener que enfrentarme al monstruo que pensé que era, sin embargo a pesar de todo lo que pensé que me habían maquillado apenas se me notaba, mis rasgos eran mas suaves y delicados, no me disgustó pero jamas se lo reconocería a Shizuru.


-¿Y bien?
-No puedo salir así...-traté de suplicarle-
-Lo siento pero ahora no tenemos tiempo de empezar de nuevo con todo esto, una ultima cosa.


Se colocó detrás de mi y empezó a cepillarme el pelo con delicadeza, teniendo mucho cuidado.


-Tienes un tono de pelo precioso Natsuki.
-Gracias...


Cuando terminó de alisarme el pelo nos marchamos de la habitación, me detuve un momento en la puerta para tratar de escuchar sonidos de discusión pero al parecer las hermanas de Ichida ya habían terminado, seguramente estarían ya en el salón de actos esperando el discurso, Shizuru me condujo por los pasillos del enorme barco hasta las puertas de el gran salón donde unos hombres vigilaban la puerta cerrada pero al ver a Shizuru no dudaron ni un momento y la abrieron para que pasáramos, la primera impresión que tuve fue de asombro, parecía un enorme teatro, todo estaba lleno de filas de butacas rojas de terciopelo y al final de la gran habitación había un enorme escenario de madera tapado tras un telón que hacía juego con las butacas, en la primera fila, a lo lejos, Shizuru vio una mano conocida agitarse mientras nos llamaba, era Mai, rápidamente nos dirigimos hacia allí y vimos que la pelirroja nos había guardado dos sitios a su lado, tambien vi que el resto de la familia Fujino también se encontraba en esa fila y una atrás estaban Haruka y Yukino que parecían impacientes y algo tensas, en la esquina de esa misma fila Juliet y Nao Zang me miraban atentamente, por mucho que lo intenté no encontré ni a Reito ni a Midori. Me senté junto a Shizuru justo en el momento en el que las luces bajaban de intensidad haciendo que todo el mundo callase y prestase atención, el telón se abrió y el enorme escenario quedó al descubierto, había un micrófono delante de una silla en la cual estaba sentado Ichida, pero algo no iba bien, Ichida estaba lívido y con la cabeza apoyada sobre su hombro, una enorme mancha de sangre cubría su estomago en el cual aun había clavada  una enorme katana, todo el mundo pareció gritar, yo me levanté de mi asiento y mire a Shizuru con cara de preocupación, esta no parecía creer lo que veía, Ichida Fujino había sido asesinado.